La humedad y el asma: estrechamente relacionados

Tarde o temprano, las personas que viven en ambientes excesivamente húmedos acaban notando sus consecuencias: escalofríos, malestar, infecciones víricas, dolores de cabeza o agravamiento de los síntomas de las enfermedades reumáticas. Los problemas de humedad en espacios interiores también afectan gravemente a aquellas personas que padecen enfermedades respiratorias como el asma.

El asma es una enfermedad cada vez más común, sobre todo entre la población joven: más del 10% de los niños sufre esta afección respiratoria que tanto repercute en su rutina diaria. Entre los molestos síntomas del asma se encuentran la rigidez del pecho, la tos nocturna o la fatiga al realizar algún esfuerzo. En determinadas condiciones puede llegar a producirse una crisis asmática, en la que el paciente se queda sin aire debido la inflamación los bronquios.

Se trata de una dolencia respiratoria muy común en países desarrollados, donde la presencia de fábricas y vehículos contaminan la atmósfera de forma constante, estos agentes contenidos en el aire provocan la irritación de los conductos respiratorios. Muchos pacientes con asma o padres con hijos asmáticos se preocupan por la calidad del aire que respiran en la calle: si hay presencia de gases contaminantes o de polen en el ambiente, ya que estos factores pueden desencadenar los síntomas o incluso provocar una crisis asmática. Sin embargo, pocos son los que se preocupan por la calidad del aire interior, un gran error, ya que nos pasamos más de la mitad de nuestra vida en ambientes interiores: casa, escuela, trabajo, etc. Estos espacios tienden a contener también sustancias contaminantes, debido en parte a la mala ventilación de las edificaciones y en parte, a los altos índices de la humedad. La humedad en exceso atrae ácaros y moho, microorganismos que desencadenan reacciones alérgicas y que son culpables de más del 70% de los episodios de asma.

  • Ácaros: son parásitos microscópicos que se alimentan de escamas dérmicas y otros residuos. Necesitan unas condiciones precisas para desarrollarse: 25º C de temperatura y 85 por ciento de humedad.
  • Hongos: el moho se desarrolla en ambientes húmedos, este organismo produce esporas que se mueven por el aire y que contienen alérgenos muy perjudiciales para la salud de las personas. Las épocas del año más favorables para su desarrollo son la primavera y el otoño, y entre los más comunes destacan el penicillium y el aspergillus.

Es muy importante renovar a menudo el aire de las diferencias estancias para evitar que los alérgenos se acumulen. Además es necesario revisar con frecuencia que no exista humedad excesiva en ninguna de las habitaciones. Si usted observa alguno de estos síntomas en su hogar, es muy posible que tenga un serio problema:

  • Vaho que se acumula en espejos y cristales.
  • Paredes que gotean e incluso, formación de charcos en el suelo.
  • Presencia de manchas de moho en paredes y/o techos.
  • Zócalos que presentan desperfectos.

Ante un problema de humedades en casa, lo mejor es contactar con un técnico especializado que ponga sobre la mesa la solución más adecuada.

5 consejos para eliminar la humedad por condensación en el baño

El cuarto de baño es una de los lugares de casa más propensos a sufrir humedades por condensación, este espacio reservado para el cuidado personal y para relajarse antes o después de una dura jornada puede convertirse en una auténtica pesadilla sino se le ponen fin a las humedades por condensación. Esta problemática surge fundamentalmente por dos motivos:

  • Los baños suelen ser estancias que presentan una ventilación insuficiente, muchos carecen de ventanas y no disponen de un sistema que permita renovar el aire viciado. De esta forma, el vapor de agua se acumula en el ambiente y posteriormente se deposita sobre superficies como espejos, paredes o marcos de puertas. El olor a humedad impregna las toallas, y lo peor de todo: los hongos comienzan a proliferar en techos y paredes.
  • La propia actividad que se lleva a cabo en estos espacios produce una gran cantidad de vapor de agua, solo el uso de la ducha puede generar unos 5 litros de agua por día.

Las consecuencias de la condensación en el baño no tardan en llegar y en causar molestias a los inquilinos, algunos daños son solo estéticos, como la pintura que cae o las baldosas recubiertas de vaho. Sin embargo, sino se controlan estos primeros síntomas puede llegar a aparecer el moho, un microorganismo que destroza todo aquello que se encuentra a su paso (muebles de madera, ropa, paredes) y que además puede afectar muy negativamente a la salud de los miembros del hogar.

El cuarto de baño debería ser un lugar de la casa reservado para el relax y donde las humedades no deberían tener cabida. Por eso le proponemos 5 sencillos consejos para luchar contra la condensación:

  • Si el baño dispone de una ventana, ábrala cuando se duche y también durante varios minutos al día para favorecer la ventilación natural.
  • Si su cuarto de baño no dispone ni de ventana ni de extractor, dúchese con la puerta del baño medio abierta para la humedad no se acumule y así encuentre una vía de escape.
  • Los muebles de madera pueden darle un toque más cálido a cualquier cuarto de baño, sin embargo son grandes imanes para la humedad. Si tiene muebles de madera en el baño, intente al menos que estos no estén en contacto directo con la pared.
  • Quite las alfombrillas (ya que retienen una gran cantidad de agua) y apueste por otro tejido que no absorba tanta humedad. Además debe recordar extender siempre la cortina de la bañera para que la humedad no se acumule.
  • Si ya es demasiado tarde y observa grandes desperfectos como colonias de moho o paredes desconchadas, lo más sabio es aplacar el problema de raíz, contactando con un técnico especializado que analice causas y soluciones.